Domus Sophiae

mosaicos

 

tesela a tesela...

 

Seminarios

Sobre la historia, el diseño y construcción del mosaico, dirigidos a todas las edades y ámbitos educativos.

Organizamos Talleres para Institutos (Asignatura de Latín) y Colegios

2 horas de duración. Mientras realizan los alumnos un mosaico, se les explica como «Los Romanos» hacían los mosaicos: Los diferentes Opus (técnicas), temáticas (mitología, fauna marina, cacería, naturaleza, espectáculos), colocación (suelos, murales), oficios relacionados con el mosaico, herramientas, etc…

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El Mosaico en Roma

Los mosaicos más antiguos de Italia son los que nos han llegado desde Pompeya, que constituyen una magnifica fuente para el estudio del mosaico. En esta ciudad encontramos un gran tesoro arqueológico que nos muestra la vida cotidiana interrumpida por la dramática erupción del Vesubio en agosto del año 79 d. C.

La técnica más utilizada por los romanos fue la conocida como opus tessellatum (piedra, vidrio, cerámica).

El mayor desarrollo del mosaico tuvo lugar en esta época y, con su expansión, aumentó la demanda de ornamentación para suelos, lo que popularizó el uso de este arte decorativo. No exageramos cuando afirmamos que no hubo casa o villa sin, al menos, un mosaico.

Talleres en Roma

 

En los talleres trabajaba un equipo de operarios que desempeñaban las distintas tareas para la realización de los mosaicos. Seguramente estos talleres eran talleres itinerantes o temporales que se desplazaban de un lugar a otro para realizar su trabajo. Por eso se encuentran mosaicos iguales o parecidos en distintos lugares del Imperio. Tenemos datos de los diferentes oficios del taller, podemos citar:

  • Pictor Imaginarius: Diseñaba el dibujo, realizaba las partes más difíciles y dirigía al equipo de artesanos.
  • Musivarius: Se encargaba de hacer las perforaciones donde luego se colocaban las teselas.
  • Tesselarius: Tallaba las teselas y las colocaba en el mortero.

Además de estos tres oficios, existían otros especialistas que también intervenían como el caementarius (preparaba el suelo); el calcis coctor (se encargaba de la cal); el pictor parietarius (adaptaba la composición al suelo) y el tirocinum (aprendiz).

En Roma distinguían además entre la obra de musivum (mosaico) y la de lithostrotum (pavimento de piedra). Se llamaba así al pavimento de una vía o camino, de una plaza abierta o de un foro, o al del suelo de algún edificio. Dependiendo del tamaño de las teselas, de los dibujos y del lugar de destino del mosaico, los romanos daban un nombre diferente a este trabajo:

    •  Opus tessellatum: Las teselas, pequeños dados de mármol polícromo de 1 cm de tamaño, posibilitan un dibujo más preciso.
    • Opus vermiculatum: Las teselas, aún más pequeñas que en el anterior, se disponen de forma ondulada, como el cuerpo de un gusano (vermis). Realizado con teselas muy pequeñas, con ellas se podría conseguir un gran nivel de detalle, tanto en los objetos, como en las líneas.
    • Opus signinum: Su nombre proviene de la ciudad italiana de Signia. Se obtenía de la mezcla de polvo coloreado (procedente de desechos de tejas) y cal. Esta mezcla daba un cemento rojizo muy compacto e impermeable y se podía decorar con pequeñas teselas. Era muy utilizado en suelos y como revestimiento de estanques, aljibes y piscinas. Los dados de mármol con mortero formaban decoración geométrica.
    • Opus sectile: Las placas de mármol se recortan, de acuerdo con el dibujo, en composiciones regulares e irregulares. En la Antigua Roma existían Talleres especializados donde se hacían estos mosaicos.
    • Opus Lapilli: Esta es la tecnica  más antigua que se conoce proveniente del mosaico Griego a fines del s.v, la utilizaban para revestir los pisos como si fuese estilo alfombra y sus figuras geométricamente eran simples. Se utilizan pequeñas piedras redondeadas, guijarros, por eso se llama lapilli (significa en latín «pequeñas piedras»). 

    • Opus Figlinum: Este metodo consiste en colocar las teselas en diferentes grupos y colocar otras teselas en forma opuestamente  perpendicular.  Un ejemplo \\=\\=\\.

Plinio “El Viejo” dejó constancia en sus escritos de cómo se preparaban las superficies para recibir el mosaico. La base sustentadora más común era el mortero. Los suelos de los edificios romanos soportaban de dos a tres capas de mortero, sobre las que se aplicaba una óptima capa adherente o nucleus como base para el teselado.

Era importante la calidad del nivelado, debiéndose realizar con el máximo esmero el raseado de las superficies. La finalidad era obtener un pavimento grueso, consistente y sólido, donde todas las capas quedaran fuertemente unidas entre sí, conseguir que fuera horizontal pero con una inclinación suave y calculada que facilitase el deslizamiento del agua hacia los sumideros. El suelo tenía que ser firme y estable pues una leve rotura de una sola tesela podía conducir a la degradación de toda la obra.

 

Capas en el Mosaico

 

Las tres capas en el mosaico antiguo clásico:

  • La primera es una cama fundación, llamada statumen, que está hecha de grandes piedras colocadas para formar una especie de «erizo».
  • La segunda capa, rudus, es un mortero bastardo de cal con fragmentos de cerámica.
  • Finalmente, la última capa, el núcleo , en el que la alfombra se compone de teselas de ladrillo y cal secuestrada.
Capas Mosaico Romano, Museo Histórico Municipal de Écija (Sevilla).

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